| Loros y plantas en el hogar. Una convivencia no siempre feliz |
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| escrito por Guarouba | ||||||||||||
| miércoles, 21 de diciembre de 2005 | ||||||||||||
Página 1 de 8 La convivencia entre papagayos y plantas en el hogar es uno de los asuntos que más preocupan a los propietarios responsables, pero al que con poca frecuencia se dedica la seriedad que requiere. En los últimos tiempos recibo consultas respecto a listados que circulan en la red y no es raro que escuche comentarios bienintencionados pero poco fundamentados que solo contribuyen a una mayor confusión. Por desgracia, tampoco faltan anécdotas que relatar sobre pintorescas intoxicaciones que, debido a la moda de los remedios naturales mal entendida, algún amigo veterinario ha debido encarar Estoy plenamente convencida, desde el manejo responsable que siempre recomendamos, de que la relación entre loros y plantas en el hogar es beneficiosa; pero, del mismo modo que es preciso supervisar el juego o el alimento, es imprescindible prestar atención al modo en que ésta se produce. Las plantas vivas son un excelente medio de enriquecimiento ambiental. Nada puede sustituirlas. Los estímulos sensoriales que la luz de las diferentes horas del día, tamizada por las ramas, proporciona a un loro solitario en un apartamento; la sensación de resguardo que una cortina vegetal proporciona a un loro miedoso, etc. difícilmente se consiguen con ningún artificio comercial. Así mismo, como bien recordaba el Dr. Lorenzo Crosta en una entrevista, la condición esencialmente vegetariana de los papagayos hace deseable que la mayoría de los tratamientos para sus problemas deba basarse en la fitoterapia. Sin embargo, es difícil para una persona no versada en la materia llegar a conclusiones certeras sobre lo que puede o no puede elegir, ya que de la casi absoluta inexistencia de información de hace pocos años, hemos pasado a una sobreabundancia que produce errores, confusión y desconcierto. La botánica y sus ciencias afines son complejas y tan extensas que uno no puede guiarse por dos listados de internet o un manual de bolsillo sin arriesgar la salud de su mascota. Tampoco estos párrafos tienen la clave absoluta, solo pretenden ayudaros a interpretar de un modo un poco más atinado y a comprender el por qué de tanta información contradictoria. Para comenzar daré un consejo básico: Aplicad la prudencia y el sentido común. Si algo os ofrece dudas es preferible que no lo uséis, lo diga quien lo diga. Es muy importante tener en cuenta una cuestión: No existen estudios exhaustivos y definitivos sobre toxicidad y psitácidos. Las informaciones se han adquirido por ensayo y error o bien se basan en registros de toxicidad sobre humanos, sobre ganado, sobre animales de zoológico, etc. Los biólogos, veterinarios y otros científicos, merced a sus conocimientos, suponen aplicable esta información a los loros cautivos, pero en muy pocos casos se sabe a ciencia cierta el efecto sobre los papagayos. Algunas plantas tienen en sus órganos productos que podrían matar a un loro e incluso a un humano, pero no es tan frecuente que lleguen a consumirse en cantidad suficiente como para un final trágico, es más habitual que se puedan producir incidentes como irritaciones cutáneas, ampollas, alergias, procesos gástricos o respiratorios, etc. La mayoría de los listados que circulan en la red son simples enumeraciones de especies y "cualidades", pero casi nunca detallan otros aspectos que podrían ayudarnos y con frecuencia dan lugar a alarmas innecesarias o, lo que es peor, a una peligrosa confianza en plantas que pueden suponer como poco un buen susto y una carrera al veterinario. Son abundantes las informaciones que además de estar entresacadas de otros listados más amplios, han sido traducidas a partir de un idioma distinto (casi siempre el inglés). por ejemplo, no hace mucho he visto traducir como peral (Pyrus communis, fam. Rosaceae) el que nosotros llamaríamos chumbera o tunera (Opuntia ficus-indica, fam. Cactaceae) que afortunadamente también resulta comestible, pero debido a sus espinas podría ser perjudicial para un loro incauto; es cierto que en inglés se conoce como prickly pear (que podríamos leer como peral espinoso), pero claramente peral es una traducción inadecuada. Otro ejemplo llamativo es el referido a los árboles del género Erythrina: En los países anglosajones llaman "coral tree" a casi todas las especies del género, pero en la jardinería española se distinguen "cresta de gallo" (Erythrina crista-galli) "árbol de coral" (Erythrina caffra), etc. Bien, pues las semillas de ciertas especies de Erytrina tienen efectos narcóticos en los peces, pero constituyen parte del paisaje de algunos Amazonas centroamericanos y sus flores son consumidas como verdura por los nativos ¿Podríamos traducir "coral tree" como arbol del coral y como peligroso sin entrar en más detalles? |
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| Modificado el ( viernes, 23 de diciembre de 2005 ) | ||||||||||||
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